Saltar al contenido

Qué es un espejo: significado, tipología y simbolismo

significado de espejo, espejos planos, espejos curvos, espejos concavos y convexos
significado de espejo, espejos planos, espejos curvos, espejos concavos y convexos

¿Qué es un espejo exactamente?

Básicamente, es una superficie pulida en la que incide la luz reflejándose siguiendo las leyes físicas de la reflexión.

Estas leyes son fáciles de entender: cuando los rayos chocan contra la superficie del espejo, se desvían y vuelven al medio de donde salieron.

Un espejo está formado por un cristal de vidrio en la parte delantera y una placa de metal o mercurio en la trasera. Esto posibilita que dicha superficie proyecte una luz que refleja los objetos.

Ahora que hemos visto el significado de espejo, piensa en lo siguiente: ¿cuántos espejos usas en un mismo día?

Después de vestirnos, nos miramos en un espejo. Cuando conducimos, miramos los retrovisores. Hay espejos al entrar y salir de un parking o en un cruce de calles para ver otros coches. Incluso en el supermercado, para evitar golpes entre carritos de la compra.

También se usan cuando nos hacemos un selfie con los espejos de la lente de la cámara del teléfono móvil.

Como ves, hay muchos espejos distintos que facilitan nuestra vida cotidiana. Los tipos de espejo más comunes son los espejos planos, pero existen también los espejos curvos, que dependiendo de su curvatura pueden ser espejos cóncavos y convexos.

Espejos planos

Son los más comunes, los que tenemos colgados en el baño de nuestra casa, en la habitación o el recibidor. Son de una superficie plana que brilla y además está pulida.

Al ser lisos, su característica principal es reflejar la imagen tal cual es, sin distorsiones. Es decir, nos transmiten colores y dimensiones reales, sin alterar nada. Por ello se usan en los hogares, en las oficinas, en locales pequeños para dar amplitud al reflejar el ambiente, en peluquerías y barberías, en los estuches de maquillaje o en los probadores de las tiendas de ropa.

Espejos cóncavos

A los espejos cóncavos también se les llama convergentes, y su característica principal es que amplían la imagen reflejada.

A diferencia de los anteriores, son redondos y tienen la curvatura hacia el interior, lo que hace que la superficie esté más alejada de los rayos que inciden sobre ella. Así consiguen proyectar una imagen no tan realista como la de los espejos lisos, sino ampliada.

A gran escala, los espejos cóncavos se utilizan en la creación de telescopios y, a menor escala, en los equipos de maquillaje de aumento para apreciar de forma detallada la zona que va a tratarse.

Espejos convexos

Los espejos convexos son también llamados divergentes u ojos de pescado. Son curvos, pero a diferencia de los anteriores presentan su curvatura hacia el exterior, de manera que la imagen que ofrecen desvirtúa en parte la realidad, porque las magnitudes que se proyectan no se corresponden con ella.

Son muy útiles en lugares donde la visibilidad es reducida, como cruces de calles en ángulo recto, locales comerciales (como medida de seguridad contra robos) o pasillos de hospitales, donde favorecen una visión clara para el traslado de las camillas.

Otro ejemplo son los espejos retrovisores de los coches y otros transportes de carretera, ya que generalmente amplían el campo de visión del espacio.

El simbolismo de los espejos

El significado de espejo en la antigüedad era diferente al que le damos en la actualidad, porque no eran tan avanzados. A continuación vamos a explicar el simbolismo que esconden estos objetos a través de la historia.

En tiempos remotos, al espejo se le atribuían poderes mágicos. Por ejemplo, en ocasiones se consideraban como puertas de acceso a mundos místicos o incluso como métodos de transporte hacia el interior del ser humano.

El carácter simbólico de los espejos es variado, pues va desde la mitología griega, la filosofía o la alquimia hasta el trato metafórico que se les da en la literatura. El mito griego por excelencia del simbolismo del espejo es el de Narciso, un joven bello que enamoraba a todos y a la vez los rechazaba, que fue castigado por una diosa a enamorarse de su propio reflejo. Narciso quedó tan enloquecido por su rostro en el agua que acabó por tirarse y murió ahogado. Este mito es utilizado por varios filósofos que comparten la opinión de que el espejo refleja la conciencia y está relacionado con la auto-contemplación y el pensamiento.

Por otro lado, existen varios cuentos infantiles que usan el espejo para representar la moraleja de que una persona no puede mentirse a sí misma. Los espejos suelen aparecer como elementos que muestran la verdad porque reflejan la realidad sin ningún tipo de protección y dejan ver el alma tal y como es. Otras historias usan un espejo como elemento que predice el futuro, que permite viajes en el tiempo o bien que advierte de los peligros que puedan existir.

En la alquimia, el reflejo simboliza la perfección del espíritu. Siendo un intermediario entre el mundo terrenal y el espiritual, es el símbolo por excelencia de la adivinación y la sabiduría.

En la literatura, son muchos los autores que utilizan los espejos de modo metafórico para ahondar en el alma humana. Hay clásicos como el espejo de Blancanieves y los siete enanitos, donde el espejo comunica la verdad a pesar de lo que desea la reina malvada.

Otro ejemplo del simbolismo del espejo es este texto de Antonio Machado: “mis ojos en el espejo son ojos ciegos que miran los ojos con los que veo”.

Algunos escritores usan el espejo como algo positivo, mediante el cual se representa el encuentro con la propia realidad o el autoconocimiento. Y otros lo hacen como símbolo negativo, ya que hay espejos que devuelven la realidad deformada, creando laberintos y encrucijadas difíciles de superar.

Habrás comprendido, sin duda, la complejidad que entraña responder a la pregunta qué es un espejo. Es un objeto tan común como místico. ¡Y nos encanta!