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Qué hacer cuando un niño se cae de la cama

qué hacer cuando un niño se cae de la cama
qué hacer cuando un niño se cae de la cama

Lo primero que tienes que hacer cuando un niño se cae de la cama es determinar la gravedad del impacto. Si después del golpe padece pérdida de la consciencia, sangra mucho, le cuesta respirar o vomita, o si hay alguna extremidad que no puede mover, hay que llamar a emergencias (el número de teléfono es 112 en España) o llevarlo al médico lo antes posible para tratarlo de manera apropiada.

En el caso de que solamente muestre señales muy leves de hinchazón o de un pequeño morado, se puede colocar una gasa fría en la zona afectada en casa y esperar un poco para ver si mejora antes de acudir al hospital. Si quieres más detalles sobre qué hacer cuando un niño se cae de la cama, sigue leyendo.

Valora la importancia de los daños

Cuando los niños pequeños empiezan a moverse por sí mismos y a descansar de manera más independiente sobre la cama, a darse la vuelta y cambiar posturas constantemente, no es extraño que se acaben cayendo de la cama involuntariamente. Esto suele pasar a partir de cuando tienen unos 5 meses de vida aproximadamente.

En ese momento, tanto los niños como los adultos podemos asustarnos mucho, entrar en estado de incertidumbre e incluso sentir impotencia durante unos instantes por no saber qué hacer cuando un niño se cae de la cama. Como norma general, puedes seguir estas recomendaciones según la gravedad del asunto:

  • Si tras la caída chillan o lloran solo por unos instantes, se ríen o no reaccionan de manera extraña, lo más probable es que solo haya sido un susto y no haya razones para preocuparse, siempre y cuando no muestren ninguna señal de daño significativo. Aun así, es conveniente hacer un seguimiento durante como mínimo dos días para comprobar que el niño o la niña se comporta con normalidad y no hay nada fuera de lo común.
  • Si solamente hay indicios de pequeños hinchazones o moratones, se puede añadir una venda o una compresa fría para calmar la área lesionada e ir comprobando si mejora a lo largo de tres días desde cuando un niño se cae de la cama. Si hay signos de mejora, protege la zona afectada con otra venda, esta vez un poco caliente. De lo contrario, o en caso de que surjan dudas, hay que acudir al hospital.
  • Si el bebé, niño o niña tiene dificultades para respirar o hablar, muestra una lesión considerable en la cabeza, vomita, se ha cortado, está sangrando o no puede mover bien los brazos o las piernas, hay que llamar a emergencias o hacer que lo visite un médico de inmediato.

Otra cosa que puede ocurrir cuando un niño se cae de la cama es que pierda el apetito durante el día debido a algún daño en la zona del abdomen. También es posible que llore demasiado o sienta una somnolencia inusual. En cualquiera de esos casos o ante dudas, también es crucial consultar a un médico especialista o acudir al hospital para obtener el tratamiento más adecuado.

Determina el motivo de la caída

Los pequeños que tienen a partir de entre tres y cinco meses de vida deberían estar siempre a la vista de algún adulto, pero eso no siempre es posible. Y en un abrir y cerrar de ojos, pueden empezar a moverse y encontrarse en el suelo. Una vez sabes qué hacer cuando un niño se cae de la cama y tomas las medidas necesarias para tratar el daño, hay que determinar cuál ha sido el origen del accidente para evitar que vuelva a suceder.

Algunos de los motivos más comunes que dan lugar a que un niño se caiga de la cama es que ésta sea muy alta. Por lo tanto, se recomienda que la altura de las camas infantiles sea como mucho de 120 centímetros.

Además, independientemente de si la cama infantil es de más altura o de menos, puede llegar a ser crucial que se complemente con algún tipo de barra o valla de seguridad anticaídas en los laterales. Esto es especialmente importante en el caso de las camas altas o las literas, aunque afortunadamente la mayoría de ellas ya tienen barandas incorporadas en la propia estructura. En este aspecto, puedes comprobar si el espacio que hay entre barra y barra de las vallas de seguridad anticaídas es de más de 6 centímetros, porque si ese es el caso, puede ser que esa baranda de seguridad sea demasiado abierta como para ser efectiva.

Si tras golpear contra el suelo ves que hay algún juguete u objeto que haya podido agravar el impacto, procura mantenerlo bien lejos y de despejar al máximo el área de la cama infantil.

Refuerza la seguridad

Ahora que ya sabes qué hacer cuando un niño se cae de la cama, debes asegurarte de que tomas las medidas de prevención necesarias para evita que vuelva a pasar.

Para empezar, determina si el niño o la niña está durmiendo en la cama infantil apropiada. Por ejemplo, las camas Montessori a ras de suelo son muy populares en la actualidad. Otro aspecto fundamental es reforzar la protección con barreras anticaídas especialmente pensadas para las camas de los niños.

No solo tengas en cuenta que el niño se puede caer al suelo, verifica el resto de la zona en la que se encuentra la cama para asegurarte de que tampoco hay una estantería encima con algún objeto que se le pueda caer encima o cualquier otra cosa que pudiera dificultar su descanso.

Para acabar, es importante recordar que no podemos controlarlo absolutamente todo, que los niños son niños al fin y al cabo, y que por muchas medidas que podamos tomar para aumentar su seguridad, siempre puede pasar algo. Cuando un niño se cae de la cama, es normal entrar en pánico, ya que durante los primeros años de su vida son muy vulnerables, especialmente en la zona de la cabeza.

Es por eso que lo más recomendable después de tomar las preocupaciones que hemos explicado en esta publicación, el niño, la niña o el bebé esté bajo vigilancia constante de un adulto con el fin de reducir al máximo las posibilidades de que se pueda dañar.