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¿De qué color son los espejos?

De qué color son los espejos
De qué color son los espejos

¿Cuál es el verdadero color de los espejos?

La verdad es que es una pregunta complicada. Según a quién le preguntes, obtendrás respuestas tan variadas como que los espejos son de color blanco, plata o incluso del color de las cosas que reflejan.

En este artículo vamos a intentar responder científicamente a esta curiosidad que tantos quebrantamientos de cabeza ha originado desde que se inventó el espejo.

¡Vamos a descubrir el mundo del color de los espejos!

Delimitando el color

Antes de lanzarnos a la solución, comencemos por familiarizarnos con el modo en el que el ojo humano percibe el color. Esta capacidad visual queda definida por lo que se conoce como espectro electromagnético o espectro visible de luz.

El espectro electromagnético se basa en dos tipos principales de longitudes de onda:

1. Longitudes de onda que no son visibles para el ser humano: como la luz ultravioleta (se produce antes de los 400 nanómetros) o la luz infrarroja (se da por encima de los 700 nm).

2. Longitudes de onda que van desde los 400 nm a los 700 nm: Son visibles para el ser humano, y llegan a producir hasta 10 millones de colores diferentes que se hacen distinguibles por un ojo humano sano. Para simplificarlo, distinguiremos 7 grandes grupos cromáticos expuestos por orden: el violeta, el índigo, el azul, el verde, el amarillo, el naranja y el rojo. De esta manera, cuanto más cerca estén los picos de la onda, el color se percibirá más violeta, y cuanto más se alejen, parecerá más rojo.

Cuando la luz entra en contacto con un determinado objeto, este absorbe algunas de las longitudes de onda visibles. Las que no son absorbidas se reflejan, y esto es lo que los ojos perciben como colores.

Partiendo de esta base la ciencia ha estipulado que las cosas en sí mismas no tienen color alguno en realidad. Lo que sucede es que cada material refleja o absorbe ciertas longitudes de onda que, al recibir luz, rebotan y se hacen visibles o directamente desaparecen.

Simplificando: las cosas son de los colores que rechazan. Por ejemplo, en el caso de los objetos negros los percibimos así porque han absorbido todas las longitudes de onda visibles; los blancos, por el contrario, actúan reflejando todas las longitudes de onda visibles.

Ahora bien, si retomamos el tema de los espejos, partimos de la base de que ellos, igual que los objetos blancos, reflejan las longitudes de onda visibles. Entonces, ¿por qué no son evidentemente blancos? ¿Y por qué no todas las superficies blancas reflejan del mismo modo en el que lo haría un espejo?

Para responder a las preguntas anteriores diremos simplemente que las cosas blancas y los espejos se diferencian en el modo en el que reflejan la luz.

Los objetos blancos hacen una reflexión difusa, es decir, que el objeto en cuestión refleja la luz en múltiples direcciones distintas. Los espejos, por su parte, lo que realizan es una reflexión especular. Esto significa que las longitudes de onda que salen de la superficie del espejo se organizan atendiendo al ángulo y la configuración con la que fueron recibidas. Gracias a esto los espejos reproducen casi a la perfección lo que reflejan, algo que también ocurre con el agua y algunos metales.

El color de los espejos decorativos

Una vez vista la teoría, dediquémonos ahora al meollo de la cuestión. La mayor parte de los espejos están compuestos por una base de vidrio de sílice sódico-cálcico y una capa superior de plata o material similar como el aluminio, quedando todo tapado tras un cristal.

Esta combinación aporta un tono verdoso que seguramente hayas apreciado en más de una ocasión, como por ejemplo en los baños públicos en los que se reflejan unos espejos sobre otros. Este llamado «espejo infinito» es el que da respuesta a nuestra pregunta principal: los espejos son, en su mayoría, verdes.

Los espejos absorben el resto de colores más que el verde, un efecto demasiado tenue como para percibirlo en un solo reflejo. En un espejo infinito la luz no se refleja una sola vez, sino muchas veces entre los espejos hasta llegar definitivamente a nuestros ojos. Después de múltiples rebotes, el verde se evidencia a simple vista.

Esta comprobación ha dado lugar a un estudio pormenorizado por parte de los investigadores, quienes han determinado que el color resultante es el que el ser humano percibe como verde amarillento.

Puede ser algo complejo de entender, y es que la pregunta, aunque parezca sencilla, no lo es en absoluto. Hablar de colores es tener que indagar en un mundo que en ocasiones no resulta nada familiar.

Esperamos que con estas pinceladas te hayamos esclarecido algo más la pregunta sobre de qué color son los espejos.